No lo he leído pero orita te escribo algo…

Como cada 15 de septiembre, sacamos del cuarto de cachibaches la bandera, le damos una desempolvada, y nos vamos a ver qué hay de nuevo en la plaza que sea. Y no hay nada nuevo, sino lo que no habíamos visto antes, y muchísima gente, y ruido; y luego, otros 364 días, la bandera vuelve al empolvadero.

Octavio Paz es esa bandera. Cada escritor en sus 50, 100, años de nacido o muerto es esa bandera. Algunos tienen suerte, la poesía no. Por ejemplo, hasta que no murió Rubén Bonifaz Nuño, o vieron que el hado ya no daba para mucho más, no se decidió el Fondo de Cultura Económica a hacer la tercera edición, en más de 40 años, de sus poemas. Paz tiene más suerte que eso, pero insisto, la poesía ni los ensayos, eso no.

Entonces llegó el 31 de marzo, y toda institución, pensador, y página web nos deleitó con su maravilloso análisis de tal o cual circunstancia del poeta, que si Paz y Fuentes, Paz y el comunismo, Paz y la modernidad, Paz y su poesía… Qué chido, sinceramente, está muy chido.

Con un ligero olor a tuna

Con un ligero olor a tuna

Y esta es la parte más pesada…

pero juro que lo he pensado tanto que tengo que decirlo de alguna otra forma, luego pasamos a asuntos más leves: A veces creo que la cosa opera como sigue: hay una agenda cultural, y varias instituciones, INBA, Conaculta, universidades, tienen la necesidad de generar contenido en redes sociales para demostrar que sí trabajan y para ganar algo de más lectores, cumplir metas, justificar puestos y presupuestos, y le dicen al buen community manager, chavo, yo sé que quieres ser publicista o tener tu periódico, pero, mientras, estás aquí y necesitamos publicar todo el bendito día frases de Octavio Paz. No lo sé hacer, pero no parece tan difícil. Creado el tópico, vienen como hemorroides a colgarse los diarios, páginas de poesía, y cualquier otra instancia que desee crear repercusión mediática. A veces creo que la cosa opera así, son las pesadillas y la desconfianza que nos ha legado este mundo.

martha

¿Un ensayo sobre Paz? Hecho

Y claro que en la realidad es que hay buenas excepciones, hay quien celebra con gusto el natalicio de nuestro poeta y dedica de todo corazón algunas líneas, comparte con gusto el poema que más le emociona; aunque una excepión no debería ser un consuelo; finalmente Octavio Paz, con todo, es el poeta y pensador más importante de este país, entre muchas cosas, por su nobel y por su pensamiento crítico de los tiempos en que vivió y le precedieron, por su influencia, por todo lo que importó al arte nacional, y su tremenda capacidad lírica y popularidad. Entonces se le edita seguido, se le lee, cita, analiza, conoce, en un estrato cultural determinado, por supuesto.

Paz tiene esa suerte, la poesía no. ¿Por qué nos vamos a esperar a que se muera o cumpla años para recordarlo? A instituciones y editoriales les digo: si poner tuits todo el día y pedir ensayos al calor es hacer labor cultural y difusión, cuánta pobreza. Si hicieran su labor con seriedad, con interes por la poesía, estaríamos en otra parte.

Da igual, mañana celebraremos a otro (hoy, 1 de abril, nació Fernando del Paso), pero que conste.

Por eso, los editores de la revista Migala traemos para ustedes algunos momentos estelares de Octavio Paz, para que lo lean con gusto, directo a él, sin intermediarios. Porque lo queremos, porque fue la neta cuando se decidió a ello y es divertido, y un poeta de altura, y un pensador igual, y se equivocó también. Ai’ va pues.

Piedra de sol, ¡animado!

Vale la pena dedicarle media hora de la vida, varias veces en la vida, a escuchar este poema. En un mundo degradado, ¿qué nos puede salvar? La poesía, la libertad, el amor. En un tiempo que va hacia un futuro peor cada vez, mejor sería regresar a un tiempo perpetuo, mítico.

Además aquí está leído por él y animado 🙂 Y si se esfuerzan un poco, van a ver la existencia, las palabras, y la poesía de una forma muy distinta.

«De amor y desamor: los grandes de la lírica en español en el estilo inigualable de Octavio Paz»

No me pregunten de dónde salió este maravilloso CD, ni quién lo hizo ni por qué, denle play 😀

 

Ruptura y convergencia

¿Se han preguntado alguna vez en qué etapa de la historia vivimos? Sabemos que el mundo va mal, que si seguimos así, vamos a volar todo en pedazos y el hombre se destruirá a sí mismo junto con su planeta azul y no nos queda más que disfrutar nuestro presente de la manera que decidamos o intentar hacer algo, ¿pero qué? El diagnóstico lo da con un mapa preciso Octavio Paz en su ensayo «Ruptura y convergencia». Si alguien dice que escribe, que hace música, que es pensador, que es artista, está obligado a conocer el tema, ya sea contado por Paz o deducido como sea, se trata de entendernos para hacer algo.

Si siguen sin conocerlo es por voluntad propia, yo ya cumplí. Son 18 hojas, por el amor de Dios, han leído el doble de eso en etiquetas de shampoo.

Bajenlo de este enlace, cortesía de Bocamar ediciones piratas:

Ruptura y convergencia Octavio Paz

La palabra «imperdible» se inventó para cosas como esta.

¿ Qué culpa tiene William Blake?

Poco antes de fallecer, mencionó Octavio Paz:

«Sheridan se va a encargar de todo el trabajo cultural, y un poco burocrático, de nuestro instituto. Naturalmente, en primer término, guardará los papeles que han pronunciado los miembros fundadores y, entre ellos, estos papeluchos que escribí anoche. Los guardo con-io un testimonio personal de mi afecto y mi admiración por Ernesto Zedillo.

«Cuando el presidente Zedillo me encargó presentar ante ustedes los grandes lineamientos de este proyecto cultural que lleva mi nombre, bueno, me sentí aturdido pero no pude menos que aceptar porque me ligan lazos recientes, pero muy profundos, de amistad con él…

«Él me ha hecho, incluso, cambiar en buena medida mi idea no sólo de los hombres, sino, muy especialmente, de los hombres políticos… Hay en su corazón una zona luminosa, generosa, solar…

«Creo que una de las cosas que distingue a la historia de México es la frecuencia con que aparecen los amigos y benefactores de los escritores, poetas…

«Quisiera decir algo sobre alguna de las personas que me han ayudado de un modo tan amistoso. Acaba de hablar, en representación de estos hombres, el hijo de mi amigo Emilio Azcárraga Milmo.

«Acabo de pronunciar un nombre sulfuroso, con un poco de tranquilidad. Antes, cuando decía que yo era, de todos modos, amigo de Emilio Azcárraga, este apasionado de las discusiones, era muy difícil defenderlo.

«Era un personaje que había exaltado la vida pública mexicana… con una gran dosis de novedad, de originalidad y, digamos la verdad, de generosidad. Pues ese hombre difícil, huraño, no era nada más difícil y huraño: no era sólo El Tigre sino también un ser solar: los tigres son animales solares como nos recuerda William Blake: Tigel; tiger burning bright / in the forests of the night.

«Bueno, esta mezcla de oscuridad y de luz caracteriza no sólo a El Tigre, sino también a todos nuestros amigos: todos tienen algo de tigres».

“Nubes y sol”, Anuario de la Fundación Octavio Paz, número 1, Fundación Octavio Paz, México, 1999, pp. 11-13

¿El mismo Azcárraga que dijo que los mexicanos eran un pueblo de jodidos, decidió que pasaran el clima después de la matanza del 68 y propició que fuera más famosa y admirable Lucerito que el mismo Dante? No sé, como dirían por ahí: dobló el espinazo. Paz, que había sido congruente, crítico de los errores de la izquierda igual que de las atrocidades del mundo capitalista e incluso renunció al servicio de gobierno en 1968. Da igual si Sabines esto o si Borges lo otro. ¿Qué pedo?

En el video es conmovedora la empatía de Zedillo: https://www.youtube.com/watch?v=ngKoE2NML1E

En el video es conmovedora la empatía de Zedillo: https://www.youtube.com/watch?v=ngKoE2NML1E

 Chisme: Sor Juana, el sabio hindú y Bonifaz

Es bonito y tiene algo de cierto. Igualmente, todo esto es pura botana «cultural». No puedes sacar obras genuinas de circulación por más Paz que seas, volverán a flote.

Pues Octavio Paz citaba muy azarosamente en sus ensayos, a veces de memoria, luego no ponía las referencias. En su libro Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe, Paz habla de una carta nunca encontrada de Sor Juana que esclarecería ciertos pasajes oscuros, y acerca de que la palabra «Jurisprudencia» en uno de sus poemas no podía ser, pues era una palabra reciente y según él se trataba de un apócrifo. Antonio Alatorre, filólogo, narrador, grandioso ensayista, especialista número uno acerca de Sor Juana en México, le aclaró en cierta reunión que la carta perdida ya se había encontrado desde hace varios años, y citó algunos ejemplos de poesía aurisecular donde aparece «jusrisprudencia». Octavio Paz le respondió: «Chinga a tu madre».

La tercera edición de Las trampas ya está corregida. No se agradece a Alatorre en ningún lado.

Y era usual en Paz ese caracter malamadre. A Bonifaz Nuño le dejó de dirigir la palabra porque publicó una carta donde lo felicitaba por su libro Siete de espadas, según menciona Bonifaz en entrevista. O en este video, donde se pelea con una persona con más doctorados que toda la UACM junta de una forma tan necia que da escalofríos.

 Feliz cumpleaños

Ya hablando en serio, a Paz hay que leerlo, toda su poesía es enorme, su visión de las vanguardias en el arte es de las más inteligentes, hay muchísimos temas de los que opina y casi siempre vale la pena. Sé que no será un día de recuerdo a cambio de 300 de olvido, quizás con Octavio Paz no. Yo creo que todo poema que valga la pena merece la misma atención, sé que los festejos en torno a Paz obligaron a todo mundo a dar algo extra y decir algo, y hubo paja e ingongruencia, un poco, y sí es muy cierto que tantos y tantos otros artistas viven en el olvido y ninguneo hasta que se mueren o cae su «centenario», con sus excepciones, hay aún medios y personas a las que les interesa.

Este es de mis poemas favoritos:

Creció en mi frente un árbol.
Creció hacia dentro.
Sus raíces son venas,
nervios sus ramas,
sus confusos follajes pensamientos.
Tus miradas lo encienden
y sus frutos de sombras
son naranjas de sangre,
son granadas de lumbre.
Amanece
en la noche del cuerpo,
allá adentro, en mi frente,
el árbol habla.
Acércate, ¿lo oyes?

Y ahí sigue creciendo el árbol de Paz, vayan a oirlo en la nueva Fonoteca Nacional, hecha en la casa de este poeta en Coyoacán.