Hay un sin fin de razones por las que la humanidad ama los relatos post-apocalípticos. Sortear las adversidades, adrenalina por cambios drásticos, flaqueza de valores sociales… Pero después de ver los primeros cinco capítulos de Chernobyl, la nueva mini-serie de HBO, hay que ser sinceros. Nos encanta enaltecer el amor por el prójimo. «¡Quéeeee? Yo la veo porque soy bien tóxico.»

En lista como una de las mejores series, Chernobyl le ha dado al mundo en donde más le duele: gente que, sin deberla ni temerla, tiene que darlo todo por gente que no conoce. Y sí, es lo menos humano. Es más, es quizá lo más alejado a nosotros mismos, pero si lo pensamos bien, es a lo que aspiramos como sociedad: un mundo donde puedas darlo todo por la otredad sin el temor a que ésta te chingue de regreso. Y, aunque suene triste y un poco vacío, lo contundente de «un final» deja fuera ese temor a verte traicionado. Simplemente porque, si no me mata él, me matará el constante peligro de la extinción (cualquiera que ésta sea).

La especie humana sobrevivió a tiempos difíciles. Y les juro que no lo hizo traicionándose los unos a los otros, matando de forma tajante a cuanto se encontrara en el camino. En algún punto del viaje, un puñado de tribus, inmersas en valles de nieve, juntaron algunos troncos, ramas secas, se miraron a los ojos, a través de un cálido vaho de fogata, y se reconocieron a sí mismos en la vasta sonrisa del de a lado. «Estamos aquí, juntos, y si nos ha de llevar la chingada, que no se diga que no lo dimos todo.»

Al final, lo que uno realmente quiere es dar amor.

Los Veranos

Puedes escapar y evadir los encuentros, pero la pregunta ya no sería si quieres sobrevivir, sino: ¿quieres sobrevivir solo? No te quedes con la intriga. Si hay llama en ti, probablemente también en el otro.

Originarios de Argentina, este dúo de pop rock estrena su primer álbum por medio de Sólo le pido a Dior. Para su EP, pueden visitar su página en Bandcamp.

Katie Dey

También es válido perder toda fe y cuestionarte quién eres y qué es lo que sientes. Una parte no deja de pensar que existe ese sentido del bien en cada uno de nosotros, pero la experiencia no te deja confiar ni en ti mismo. Te aíslas y avientas un «que sea lo que dios quiera» mientras juras que no te importa lo que pase en el resto del mundo.

Katie Dey es un gusto adquirido. No entra a la primera, y quizá tampoco a la segunda. Qué va, tampoco a la tercera. Es como su tierra natal, Australia. Empieza en la periferia y adéntrate poco a poco, un paso a la vez.

Princesa Alba

Es tu primera vez. No te importa lo que pase, vas a entregarte completamente. La realidad se portó chida contigo y tu corazón sigue intacto. Por supuesto, terminarás lastimando a quien toques porque aún eres joven y el cagarla o no es involuntario.

¿Cansados de Rosalía? Chile vuelve a regalarnos una joya de artista pop/trap. Princesa Alba, el nombre que debes recordar.

Carolina Durante

Está bien entregarse al amor, pero la precaución es algo que no existe en ti. Tal pareciera que quieres morir apuñalado por la espalda. Eso sí, tu vida corta y lo que gustes, pero nunca aburrida. Las risas no faltaron.

¿Hombres G? Esta recomendación es para los nostálgicos que aún ven el perreo con malos ojos.

Loocila

Los amores vienen y van, y ya entendiste que nada es para siempre, pero no por ello debes ser un maldito hijo de perro. Amor a quien amor merece. Quien deja huella en tu vida es recordado, y quien está de camino es tratado con los mismos cuidados que te gustaría recibir.

Loocila es venezolana, pero vivió un tiempo en México. Después de sobrevivir al oleaje oaxaqueño, regresó a Caracas para componer esta bella canción sobre Xochimilco.